Esto no es una fobia a las bacterias, esto es racismo. La horrible y desagradable manera en la que el ex presidente de los EE.UU. George Bush se limpia la mano en la camisa de su homólogo Bill Clinton, fue captada por las cámaras de TV.
Durante su visita a Haití, los ex presidentes recorrieron los lugares devastados por el terremoto de Haití, del 12 de enero. En su camino, los pobladores de esta ciudad se acercaron a saludarlos y les extendieron la mano. Bill Clinton no tuvo problemas al devolver el saludo a los haitianos, sin embargo, no pasó lo mismo con George Bush quien luego de estrechar la mano de un haitiano, se limpió de una manera poco disimulada, sobre la camisa del Clinton.
Algunos justifican este hecho, señalando la fobia que tendría George Bush a su contacto con los gérmenes, o dicho de otra manera, su obsesión con la higiene y la limpieza. Pero qué raro que esto suceda sólo al tocar a personas negras. Recordemos que cuando Barack Obama visitó por primera vez la Casa Blanca, luego de resultar elegido, Bush le dio la mano a su sucesor y después se esparció un líquido desinfectante en esta.
Entonces saquen ustedes sus propias conclusiones. ¿Es obsesión a la limpieza o racismo?
Ahí tienen otra demostración de la clase de persona que es el expresidente Bush. Le mintió al mundo entero acerca de la situación en Irak y las armas de destrucción masiva. Envió a morir a muchos muchachos americanos engañados por la ilusión patriota de defensa de los Estados Unidos en una guerra cuyo único fin no es otro que el petróleo.
Ahora muestra de la forma más grotesca su racismo frente al mundo, mostrándole asco al pobre pueblo haitiano que ha soportado uno de los cataclismos más grandes de la historia. Por algo Chávez le dice el “demonio”